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Cáscaras de nuez: mayor germinación de plántulas de chile

México es uno de los principales productores de nuez pecanera (Carya illinoinensis), con una producción de más de 164 000 toneladas anuales, de las cuales Chihuahua aporta cerca de 70 %. Sin embargo, este liderazgo genera grandes volúmenes de residuos, principalmente cáscaras.

La cáscara de nuez representa hasta 50 % del peso del fruto y contiene compuestos fenólicos, ácidos húmicos y sales solubles que pueden resultar fitotóxicos si no se tratan adecuadamente. Pero investigaciones de la Universidad Autónoma de Chihuahua demostraron que estos residuos pueden convertirse en sustratos agrícolas de alta calidad mediante un proceso de semicompostaje controlado.

Cáscaras de nuez en chile jalapeño.

Semicompostaje: proceso simple y eficaz

El semicompostaje consiste en la descomposición de materia orgánica sin alcanzar temperaturas propias del compostaje tradicional, lo que simplifica el proceso y reduce la pérdida de nutrientes. Las cáscaras de nuez se mezclaron en proporción 50:50 con estiércol de caballo, se humedecieron y voltearon cada 28 días durante 24 semanas.

El resultado fue un material estable, con pH alcalino entre 7.6 y 8.0 y conductividad eléctrica cercana a 0.9 deciSiemens por metro (dS/m), dentro del rango óptimo para cultivos. Además, el índice de germinación superó 100 %, lo que indica la eliminación de compuestos tóxicos y su viabilidad como abono o sustrato agrícola.

Sustrato viable para plántulas de chile jalapeño

El equipo evaluó la cáscara de nuez como sustrato para la producción de plántulas de chile jalapeño (Capsicum annuum L., cv. Jalapeño M), comparándolos con la turba comercial. Los resultados mostraron tasas de germinación superiores a 96 % y crecimiento comparable al de sustratos convencionales, incluyendo diámetro de tallo, peso seco de hojas y raíces.

Aunque la calidad general de las plántulas fue ligeramente inferior a la obtenida con turba pura, las plantas desarrolladas con semicomposta a base de cáscara de nuez mostraron un buen balance entre el crecimiento de la parte aérea y el sistema radical. En otras palabras, las plántulas tuvieron tallos firmes, raíces compactas y buen vigor, características que garantizan un mejor establecimiento tras el trasplante al campo.

Una alternativa económica

El aprovechamiento de cáscaras de nuez pecanera reduce costos en viveros y disminuye el uso de turba importada. Además, ofrece una opción para productores de chile y otros cultivos en etapa de vivero.

El estudio confirma que la cáscara de nuez pecanera semicompostada puede sustituir parcialmente a la turba, contribuyendo a una agricultura más circular en México.

Fuente: Terra latinoamericana

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