La escalada de precios que puso al tomate o jitomate en casi 100 pesos entre abril y mayo de 2026 en los supermercados no fue casualidad, sino el resultado de una tormenta perfecta que llevó a productores, gobierno y comercializadores a firmar un acuerdo en el Palacio Nacional.
Así lo reveló Manuel Antonio Cázares Castro, presidente del Sistema Producto Tomate, en entrevista para Agro Excelencia, donde explicó los alcances del pacto firmado el 3 de junio de 2026 y que involucra a productores desde Baja California hasta Chiapas.

Precios disparados e intermediarismo
“Se hizo una tormenta perfecta: la ausencia de frío en el invierno en el noroeste (Sinaloa, Sonora y Baja California) ocasionó problemas de plagas y enfermedades; las granizadas y lluvias atípicas redujeron los rendimientos; y la cuota compensatoria (arancel) del 17.09 % impuesta por EE.UU. en julio de 2025 desmotivó a los productores, quienes redujeron drásticamente sus siembras. Unos que cultivaban 20 hectáreas decidieron sembrar solo 5, por ejemplo. A eso se sumó una helada en Florida que encareció el tomate”, resumió.
El resultado fue un precio al consumidor que llegó hasta casi 100 pesos en los supermercados, aunque que el productor recibía 25 pesos en el empaque. “El problema es el coyotaje, el intermediarismo”, denuncia Cázares.
“Por esta razón, el acuerdo incluye el compromiso de cadenas de supermercados como Walmart, Chedraui, Aurrera, entre otras, para comprar directamente a los empaques hortícolas mediante ventas por contrato, eliminando a intermediarios, para que el productor obtenga mejor precio y el consumidor no pague de más”.

Apoyo a los pequeños productores de tomate
El corazón del acuerdo, explica Cázares Castro, es la reactivación de los pequeños productores, particularmente en el sur del país.
“En Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Morelos y Puebla hay miles de productores de media hectárea o una hectárea; son más de 35 000 solo en Chiapas. Ellos no exportan, sino que abastecen el mercado nacional, pero vienen golpeados de años anteriores, sin crédito, sin semillas y con precios muy bajos”, señala.
“El gobierno federal, a través de la secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, trabaja en un esquema de financiamiento con tasas preferenciales y seguros agrícolas para pequeños productores. En septiembre, los organismos firmantes del acuerdo formarán una Asamblea Nacional, y presentarán un paquete de apoyos”, adelanta.
Cázares no oculta la fragilidad financiera del sector hortícola: “Los bancos evalúan al cultivo de tomate como de alto riesgo, no prestan. Los insumos (fertilizantes, agroquímicos, semillas) subieron por la inflación. El tipo de cambio nos afecta como productores. Por eso, el acercamiento con el gobierno de la Presidenta Sheinbaum es visto como una oportunidad. Hay buena relación y queremos que eso se traduzca en beneficios reales”, afirma.
Relación comercial con EE.UU.
Sobre la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos de América y Canadá, el presidente del Sistema Producto Tomate externó su opinión: “El 85 % de la exportación nacional de tomate se dirige a Estados Unidos, generando más de 3000 millones de dólares en divisas. Pero el arancel del 17.09 % y la amenaza de nuevas barreras comerciales, impulsadas por figuras como Marco Rubio, mantienen en vilo al sector”, sentencia.
“Siempre nos han querido imponer aranceles desde los años 90. Pero tenemos todos los elementos para defendernos: no vendemos por debajo del costo y tenemos certificaciones de calidad”.
El líder productor confía en la negociación, pero advierte que “si prevalece la injusticia, no será favorable el resultado”. Mientras tanto, el gobierno mexicano ya instruyó a la Secretaría de Economía para blindar al tomate en el T-MEC.

Lanzan mensaje de unidad
Manuel Cázares se despide con un mensaje: “Tenemos amenazas: cambio climático, falta de financiamiento, insumos caros, políticas externas desfavorables… pero también la visión de la Presidenta de que el tomate es un tema prioritario. Vamos a trabajar con la Secretaría de Agricultura para reactivar a los productores y que nunca nos falte el tomate en la canasta básica”.
El acuerdo, voluntario y con monitoreo constante, no es una solución mágica, pero sienta las bases para que, la próxima vez que el clima o la política golpeen, el campo mexicano no se quede sin herramientas ni sin voz, añade el presidente del Sistema Producto Tomate.
Este acuerdo fue firmado por productores del Sistema Producto Tomate, la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), el Consejo Agrícola de Baja California (CABC), y la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui y Mayo (APHYM).
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