Una nueva enfermedad bacteriana afecta a los cultivos de maíz y sorgo en la región sureste de Estados Unidos.
Investigadores de la Universidad de Texas A&M, en el país vecino, han identificado a una bacteria del género Pantoea como la responsable de una enfermedad previamente no reportada que obstaculiza el crecimiento y rendimiento del maíz y sorgo.

Síntomas de la enfermedad
El primer avistamiento de los síntomas de la enfermedad ocurrió en 2023 en el noroeste de Panhandle, Texas, donde se observó una inusual decoloración foliar de un tono verde limón brillante en pastizales silvestres.
Meses después, en 2024, los mismos síntomas, que incluyen clorosis intervenal y achaparramiento, se manifestaron en plantas de maíz y sorgo.
Los cultivos afectados mostraron un retraso severo en su desarrollo, limitando su crecimiento reproductivo y, en casos extremos, impidiendo que alcanzaran la etapa de floración, lo que se traduce en pérdidas de rendimiento para los agricultores.
Identifican el casuante
Mediante análisis, los científicos lograron identificar al patógeno como una cepa estrechamente relacionada con Pantoea agglomerans. Los investigadores califican este hallazgo como relevante, ya que otras bacterias del mismo género ya están asociadas a enfermedades como la marchitez de Stewart o el tizón foliar en estos cultivos.
La confirmación del agente causal, denominado aislado B1714, se logró tras inocular plantas sanas con esta bacteria. Al hacerlo, los investigadores reprodujeron fielmente los síntomas observados en el campo, logrando además reaislar el microorganismo de los tejidos enfermos.
Este descubrimiento, publicado en la edición de febrero de 2026 de Plant & Health Progress, subraya la naturaleza emergente de las bacterias del género Pantoea y su creciente impacto en la agricultura, señalan los especialistas.
La comunidad científica y los productores deberán mantener una vigilancia estrecha para monitorear la propagación de esta nueva variante y desarrollar estrategias de manejo que protejan la sanidad de los cultivos, sostienen.
Fuente: Plant & Health Progress
