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Descubren nuevo virus asociado al amarillamiento del calabacín

Investigadores de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, en Grecia, identificaron un nuevo virus asociado con el amarillamiento de las venas del calabacín (Cucurbita pepo). Esta enfermedad provocó pérdidas de entre 30 y 40% en la producción de frutos en un cultivo comercial de Grecia.

El virus fue denominado Cucurbit vein yellowing-associated varicosavirus (CVYaV). Su identificación fue posible, luego de descartar la presencia de los principales virus que afectan al calabacín.

Virus en calabacita

Nueva especie

Los análisis genómicos confirmaron que se trata de una nueva especie del género Varicosavirus, perteneciente a la familia Rhabdoviridae. Durante tres ciclos agrícolas consecutivos, el equipo de investigación detectó CVYaV en todas las plantas que presentaban amarillamiento de las venas, mientras que las plantas sin síntomas resultaron negativas.

Además del característico amarillamiento de las venas, las plantas afectadas presentaron menor desarrollo vegetativo y una reducción considerable del rendimiento. Aunque los frutos no mostraron deformaciones visibles. Estas pérdidas evidencian que el virus podría tener un impacto económico importante si llegara a establecerse en otras regiones productoras.

Posible vector

Los investigadores también identificaron en raíces y suelo al hongo Olpidium virulentus, organismo conocido por transmitir otros virus de la misma familia. Aunque todavía no se ha demostrado que sea el vector de CVYaV, su presencia sugiere una posible vía de dispersión que deberá investigarse con mayor profundidad. Asimismo, los intentos de transmitir el virus mecánicamente no tuvieron éxito, lo que indica que probablemente requiere un organismo vector para completar su ciclo epidemiológico.

Para México, donde las cucurbitáceas como calabaza, pepino, melón y sandía ocupan una superficie importante de cultivo, este descubrimiento representa un llamado a mantener programas de monitoreo y diagnóstico oportuno.

Aunque el virus únicamente ha sido reportado en Grecia y aún no existe evidencia de su presencia en territorio nacional, la detección temprana de patógenos emergentes es fundamental para prevenir su establecimiento y reducir posibles afectaciones económicas al sector hortícola.

Los autores señalan que aún será necesario confirmar el mecanismo de transmisión, determinar el rango de hospederos y evaluar el riesgo real que representa este nuevo virus para la agricultura mundial.

Fuente: Plant Pathology