El cambio climático en la agricultura provoca que las plantas enfrenten estrés hídrico y térmico, lo que disminuye su rendimiento y calidad. Al mismo tiempo, las plagas se vuelven más agresivas y resistentes a los insecticidas.
Algunas especies incluso están colonizando nuevas regiones donde antes no podían sobrevivir, incrementando su daño en cultivos como maíz, trigo, arroz y frutales.
Lo anterior fue señalado por Saúl Pardo Melgarejo, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), J. Concepción Rodríguez Maciel, del Colegio de Postgraduados, y colaboradores en un artículo que se publicará en el volumen 65 de Agro Excelencia, correspondiente a octubre-noviembre de 2025.
Investigaciones científicas del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierten que el calentamiento global intensifica la afectación por el ataque de los insectos plaga, al acelerar su metabolismo y reproducción en climas más cálidos.
Esto complica el control químico y biológico, ya que los organismos benéficos son afectados por el calor y la falta de humedad, afirman los especialistas del Inifap y del Colegio de Postgraduados.

Eficacia reducida de los plaguicidas
Uno de los efectos más preocupantes del cambio climático es la disminución en la eficacia de los plaguicidas. A temperaturas elevadas, los ingredientes activos pueden degradarse más rápido, evaporarse o perder estabilidad, bajando su tiempo de acción y efectividad en campo.
Además, muchos productos originalmente fueron diseñados bajo condiciones climáticas estables, distintas a las de hoy, lo que crea una brecha entre los resultados esperados y la realidad.
Las olas de calor y la reducción de lluvias también favorecen la adaptación de plagas resistentes, mientras que debilitan a los cultivos y aminoran su capacidad natural de defensa.
¿Qué recomiendan los expertos?
Para enfrentar este obstáculo, los especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias y del Colegio de Postgraduados recomiendan prácticas agrícolas adaptativas como:
- Evitar aplicaciones en las horas más calurosas y realizarlas temprano en la mañana o al atardecer.
- Ajustar el pH del agua utilizada en mezclas: un rango inadecuado acelera la descomposición de los plaguicidas.
- Mantener equipos de aplicación calibrados y boquillas adecuadas para mejorar la cobertura.
- Capacitar continuamente a productores y técnicos sobre mejores prácticas de uso y manejo de agroquímicos.
Para mayor información, espera nuestro volumen 65, a inicios de octubre de 2025.
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