El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya confirmó que las condiciones de El Niño están presentes en el océano Pacífico y todo apunta a que este 2026 podría ser uno de los años más intensos desde que se tiene registro, es decir, desde 1950. Esto significa que El Niño podría ocasionar mayores aumentos de temperatura y provocar, según la región, sequías o lluvias más fuertes.
El calentamiento del mar modificará los patrones de lluvia y temperatura en todo México, pero sus efectos varían según la región y la época del año. Durante el invierno, El Niño suele traer lluvias intensas al noroeste, noreste y la península de Yucatán; en cambio, en el verano puede prolongar la canícula y propiciar sequías en el centro y norte del país.
Según el SMN, la canícula se caracteriza por una disminución o ausencia de lluvias y un notable aumento de las temperaturas. En México, la canícula suele ocurrir desde mediados de julio y extenderse hasta finales de agosto, con una duración aproximada de 40 días.

Prevén altas temperaturas
Estas condiciones irregulares representan un riesgo directo para la producción de cultivos de interés en México, si el fenómeno alcanza la categoría ‘muy fuerte’ este 2026.
Pero, ¿qué significa realmente que El Niño sea «muy fuerte»? Según el SMN, los términos como «Súper Niño» o «Niño Godzilla» son incorrectos.
Lo que debemos manejar son las categorías oficiales: moderado cuando la temperatura del mar sube 1 grado por encima del promedio; fuerte cuando alcanza 1.5 grados; y muy fuerte cuando supera los 2 grados, explicó Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN.
Y justo eso es lo que se prevé para los próximos meses: el pronóstico de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) indica ya 63 % de probabilidad de que El Niño alcance intensidad muy fuerte, es decir 2 grados por encima de lo normal, entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Invitan a mantenerse informados y preparados
El fenómeno, conocido técnicamente como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), atraviesa tres fases: cálida (El Niño), fría (La Niña) y neutral. Ocurre cada dos a siete años y su punto máximo suele presentarse entre noviembre y enero. Pero ojo: aunque en junio de 2026 estamos en fase cálida, el SMN ya advirtió que se fortalecerá conforme se acerque el invierno 2026-2027.
¿Qué deben hacer los productores? Mantenerse informados a través de fuentes oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Conagua, ajustar los ciclos de siembra, reforzar sistemas de riego y prepararse para escenarios extremos. El clima no espera, y el campo mexicano necesita estar un paso adelante.
Fuente: Servicio Meteorológico Nacional, Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos
