Una proteína de fusión desarrollada por investigadores de la Academia de Ciencias Agrícolas de Guangdong, China, mostró capacidad para inducir resistencia de amplio espectro contra tres enfermedades: marchitez bacteriana, tizón tardío y tizón temprano, ocasionados por Ralstonia solanacearum, Phytophthora infestans y Alternaria solani, respectivamente.
El estudio fue encabezado por especialistas del Laboratorio Clave Provincial de Guangdong para el Mejoramiento Genético de Cultivos, y fue publicado en Journal of Fungi en septiembre de 2026.
Analizan efectos contra marchitez bacteriana y tizones
Estos tres patógenos representan amenazas para la producción de papa y otros cultivos, como el tomate o el jitomate. P. infestans, agente causal del tizón tardío, genera pérdidas económicas superiores a 10 000 millones de dólares anuales a nivel mundial, de acuerdo con los investigadores.
Por su parte, Alternaria solani, responsable del tizón temprano, puede ocasionar pérdidas de rendimiento de 5 a 40 %, mientras que infecciones severas por Ralstonia solanacearum, causante de la marchitez bacteriana, pueden reducir el rendimiento en más de 80 %.
Para enfrentar simultáneamente estos problemas, el equipo de científicos diseñó 12 proteínas de fusión con funciones antimicrobianas o inductoras de defensa. Una proteína de fusión es una proteína formada al unir partes de distintas proteínas para que reúna sus funciones en una sola molécula.
Después de comparar las proteínas, se identificó la construcción denominada SP-cBG-HL4 como la de comportamiento más consistente frente a los tres patógenos.
Ensayos
Los ensayos se realizaron en tabaco silvestre Nicotiana benthamiana. Frente a P. infestans, la proteína de fusión promovió lesiones más pequeñas que en plantas sin tratar. Contra A. solani, presentó la mayor reducción del área lesionada y, frente a R. solanacearum, registró las concentraciones bacterianas más bajas.
El análisis molecular también mostró una activación de genes relacionados con distintos mecanismos de defensa vegetal. La proteína SP-cBG-HL4 incrementó la expresión de inmunidad activada, mediante la señalización del ácido salicílico y las rutas de ácido jasmónico y etileno.
Los investigadores señalan que el resultado constituye una prueba de concepto para desarrollar proteínas multifuncionales capaces de enfrentar patógenos de diferentes grupos.
Fuente: Journal of Fungi

