• Mié. Ago 4th, 2021

El calcio, una herramienta para corregir los suelos salinos

Ricardo Pérez-Santamarina Ferrer
Doctor en ciencias
CODIAGRO

  • Evalúan diversas fuentes de calcio para revertir problemas en suelos salinos

  • Mientras más pureza tenga el compuesto de calcio, más ayudará a las tierras de cultivo

La salinidad excesiva en los suelos agrícolas genera pérdidas en la producción y es un desafío en los esquemas de manejo actuales. Por esta razón, resulta apremiante aprender cómo corregir las deficiencias en los suelos, para revertir los daños causados por la salinización.

     En el presente artículo se abordarán algunos aportes del calcio en sus diferentes formas, analizando las particularidades y posibles desventajas de usar cada una de ellas, con el fin de corregir la salinidad excesiva en los terrenos agrícolas.

Las presentaciones de calcio más utilizadas comercialmente

Un error común es pensar que se está utilizando un óxido de calcio (CaO) porque se cita en la etiqueta. Sin embargo, no es así. De forma general las riquezas de elementos se expresan mediante una nomenclatura internacional y para el caso del elemento calcio se expresa su equivalente como CaO.

     En realidad, los fabricantes no tienen la obligación de detallar la procedencia de las fuentes utilizadas, y esto conlleva a que existan confusiones sobre este asunto, algunas de ellas malintencionadas.

     Dicho esto, podemos señalar que las fuentes de calcio más utilizadas y representativas son carbonato de calcio, sulfato de calcio, nitrato de calcio, cloruro de calcio y óxido de calcio. A continuación, se explicará cada una de ellas, comentando sus ventajas y limitantes.

Carbonato de calcio

Calcio disponible solo a largo plazo, debido a su baja solubilidad (0.0025 gramos de Ca por litro); debería descartarse como aporte nutricional. Es un fertilizante que no se sabe cuándo estará disponible, por lo tanto, no se puede asegurar la adecuada disposición de este elemento durante los periodos de máxima demanda del cultivo (división celular de frutos).

     Se podría pensar en aplicar este fertilizante para intentar una corrección del suelo a medio-largo plazo, pero solo sería relativamente útil si el pH del suelo fuese ácido.

     Si el suelo es ácido y se toma la decisión de aplicar carbonato de calcio, debe valorarse que existe la probabilidad de elevar el pH, lo que podría producir un riesgo de clorosis (deficiencia en la producción de clorofila) en los cultivos debido al bloqueo de microelementos.

Sulfato de calcio

Se trata de una fuente de calcio poco soluble (0.2 gramos de calcio por litro), es decir, poco disponible. Por ello debe descartarse como aporte nutricional de calcio, por las mismas razones del caso anterior.

     Al igual que con el carbonato de calcio, se podría pensar en un aporte como mejorador de suelos a medio-largo plazo, aunque no exento de producir problemas. Es necesario asegurar que el pH del suelo sea neutro: la eficacia del sulfato de calcio en suelos ácidos y alcalinos es muy limitada.

El artículo completo está disponible en el número 34, páginas 20 a 23, de su revista Agro Excelencia

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