Extractos botánicos: gran efectividad en plagas y enfermedades

Las frutillas o berries (arándano, frambuesa, zarzamora, fresa) tienen requerimientos específicos para su comercialización, especialmente en materia de inocuidad. Su producción es mermada por el ataque de plagas, que deben manejarse con prácticas que garanticen un mínimo de residuos químicos, por lo que los extractos botánicos son una opción eficaz para su control.

Antes de empezar, las principales plagas que pueden atacar los cultivos de las berries son las siguientes:

  • Araña roja (Tetranychus urticae)
  • Mosca del vinagre de alas manchadas (Drosophila suzukii)
  • Trips (Frankliniella occidentalis, Thrips tabaci)
  • Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum, Bemisia tabaci)
  • Pulgones (Macrosiphum euphorbiae, Myzus persicae, Aphis gossypii, entre otros)
  • Chinches (Lygus lineolaris, Chelinidea tabulata, entre otros)
  • Gallina ciega (Phyllophaga)
  • Diferentes especies de gusanos (Spodoptera frugiperda, Helicoverpa zea, Agrotis ipsilon, Argyrotaenia)
  • Algunas especies de coleópteros (Aergonius, Asynonychus sp., Brachysternus sp., Graphognatus sp., Sericoides spp.).
Extractos botánicos para control de araña roja en frambuesa
Hoja de frambuesa con presencia de araña roja (Tetranychus urticae).

Alternativas biorracionales

Una opción al uso de insecticidas químicos para el combate de plagas son los insecticidas biorracionales o extractos botánicos. Es decir, sustancias que se derivan de microorganismos, plantas o minerales. También existen productos sintéticos similares o idénticos a otros en la naturaleza.

A causa de su origen, estos insecticidas se caracterizan por tener una toxicidad muy baja para los humanos y otros vertebrados, al descomponerse en pocas horas después de su aplicación o ser específicos para las plagas que se desea controlar.

Los productos biorracionales se utilizan en el control de plagas debido a que sus principios activos tienen el efecto de repeler o matar a los insectos; los productos a base de hongos entomopatógenos y de extractos vegetales son una opción, ya que tienen menor impacto en el ambiente y permiten alimentos más inocuos (Esparza-Díaz et al., 2010).

La beberina

A continuación, se hace referencia a las características de los extractos con propiedades insecticidas-acaricidas o fungicidas-bactericidas biorracionales más comunes de usar en cultivos de berries y aguacate.

En primer lugar, la berberina recibe su nombre de un arbusto ornamental bastante común como es el agracejo, o Berberis vulgaris. La berberina es un alcaloide obtenido de plantas (raíces, rizomas y corteza) de las familias Ranunculaceae y Berberidaceae, incluyendo especies de los géneros Berberis, Mahonia, Coptis, Thalictrum e Hydrastis.

Este extracto botánico presenta actividad bacterostática, bactericida, fungicida, antiviral, antiprotozoaria (antimalárica) e insecticida. En microorganismos, este compuesto inhibe el metabolismo, la formación de endotoxinas (lipopolisacáridos o LPS presentes en la membrana externa de bacterias Gram negativas) y la adherencia que posibilita la colonización de la piel y las mucosas.

En cuanto a la argemonina, es el alcaloide más frecuente entre las especies del género Argemone, seguido de Chelerythrina. Las especies del género Argemone son una fuente de alcaloides del tipo bencilisoquinolina, de las que se han reportado alrededor de 45 alcaloides sintetizados. De estos, la berberina y sanguinaria son los más abundantes en las semilla y órganos vegetativos.

Asimismo, la presencia de estos alcaloides explica sus efectos contra plagas y enfermedades. La especie Argemone mexicana es la que mayormente se ha evaluado contra plagas y enfermedades, y existen reportes de A. pleiacantha y A. ochroleuca (Juárez-García, 2020).

¿Qué es la ricina?

Por último, la ricinina es una proteína del producto sobrante del procesamiento de las semillas del ricino o higuerilla (Ricinus communis). Su mecanismo de acción se basa en inhibir la síntesis de proteínas en las células.

Los extractos botánicos derivados de las hojas y semillas de Ricinus communis L. contienen ácido gálico y gentísico, flavonoides, quercitinas y triterpenos, como el beta-amirina y lupeol.

Además de los anteriormente mencionados, contiene N-dimetil-ricinina y ricina. Las semillas poseen un triglicérido denominado ácido ricinoleico en alto porcentaje (90 %) (Escoto-García et al., 2016).

El alcaloide ricinina y la toxoalbúmina ricina tienen toxicidad muy alta para humanos, mamíferos e insectos debido al grupo ciano en sus estructuras. Por ello, en los vegetales funciona como mecanismo de repelencia (Mazid y Mohamad, 2001).

Dr. Juan Fernando Solís Aguilar
Promotora Técnica Industrial
Monitoreo, clave para aplicación de extractos botánicos.
Acciones de monitoreo de araña roja en frambuesa.

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