El presente artículo examina las principales enfermedades del cultivo de cítricos: el huanglongbing, el virus tristeza de los cítricos y la gomosis. Además, propone un enfoque preventivo para el manejo de estas enfermedades.
Una de las enfermedades más severas de los cítricos es el huanglongbing (HLB), también conocida como dragón amarillo o greening. Esta es ocasionada por la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, cuyo vector es el psílido asiático de los cítricos (Diaphorina citri).
Este binomio de insecto vector y enfermedad son de historia reciente. Primero entró Diaphorina y años después el HLB, aproximadamente en 2009. Se tuvo una campaña nacional específica que logró retrasar la dispersión de la enfermedad durante casi 10 años. Hoy se atiende como parte de la Campaña Nacional contra Plagas Reglamentadas de los Cítricos.
El impacto del HLB es considerable, ya que afecta la calidad y la cantidad de la producción, reduce la vida productiva de los árboles y, a la fecha, no se ha encontrado una cura.
Se han identificado cuatro especies relacionadas con el HLB: Candidatus Liberibacter asiaticus (CLas), Ca. L. americanus (CLam), Ca. L. africanus (CLaf), y Ca. L. caribbeanus (CLca) (Pérez-Zarate et al., 2022), la primera es la que se encuentra presente en México.

Trasmisión del HLB
La infección del HLB ocurre principalmente por el insecto vector D. citri y, en menor medida, mediante injertos con material vegetal infectado.
El proceso de trasmisión inicia cuando la ninfa de D. citri adquiere la bacteria CLas al alimentarse de un árbol enfermo, y una vez adulto, la propaga a nuevas plantas que visita para alimentarse y poner sus huevos (Killiny, 2022; Pérez-Zarate et al., 2022). Las ninfas y adultos del psílido asiático de los cítricos son eficientes en la trasmisión de Candidatus Liberibacter asiaticus.
Todas las variedades comerciales de cítricos son afectadas por el HLB en mayor o menor grado. Naranjas, mandarinas y tángelos son altamente susceptibles, mientras que las limas muestran cierto grado de tolerancia, con una expresión más lenta de síntomas y un desarrollo adecuado, incluso en presencia de la enfermedad.
Aunque se han reportado híbridos resistentes al HLB, se carece de información de su comportamiento y productividad en campo (Curtolo et al., 2020).
Síntomas de la enfermedad
Las plantas enfermas susceptibles expresan síntomas de seis a nueve meses tras la infección inicial, dependiendo de la variedad y las prácticas de manejo de las plantas.
Los síntomas característicos de la enfermedad en hojas son el moteado asimétrico, el aclaramiento de nervaduras y hojas, y nervaduras corchosas. Los frutos presentan la cáscara más gruesa y se observa el aborto de semillas, la curvatura de la columela (eje central de los frutos cítricos) y un color rojizo en el extremo de la inserción del peciolo.
En un estado avanzado de la enfermedad, el árbol presenta caída prematura y enverdecimiento de frutos que ya deberían estar en fase de coloración.
El mayor impacto del HLB se presentó en los tres primero años posteriores a 2009 cuando llegó a México, tras su detección en los estados de Colima, Michoacán, Jalisco y Nayarit, con niveles de incidencia de hasta 90 %, especialmente en limón mexicano (Villar-Luna et al., 2024).
Las pérdidas económicas causadas por el HLB en México son de 17 % en el peso de fruta y una disminución de 19 % en el volumen de jugo en limón Persa en el estado de Yucatán.
En Colima, la reducción en la producción ha sido de más de 84 000 toneladas, lo que ocasionó pérdidas superiores a 300 millones de pesos, debido a que el rendimiento promedio estatal se redujo de 17.8 t/ha en 2010 a 9.3 t/ha en 2014.
Dr. Juan A. Villanueva Jiménez
Dr. Luis Alfredo Pérez Zárate
Colegio de Postgraduados
El artículo completo está disponible en el volumen 66 de Agro Excelencia
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