El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México reporta que una zona de baja presión localizada al sur del país comienza a organizarse y podría convertirse en el primer ciclón tropical del año, Alvin, el número uno de la lista oficial para litoral del Pacífico.
Aunque el sistema se encuentra todavía alejado de las costas mexicanas, las autoridades mantienen una vigilancia constante.
Según el SMN, existe 40 % de probabilidad de que la baja presión evolucione a ciclón tropical para finales de mayo.
De fortalecerse, los centros de aviso emitirían alertas tempranas para los estados susceptibles, aunque por ahora no representa un riesgo inmediato para la población ni para la infraestructura costera.

El primero en la lista
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus sigla en inglés) de Estados Unidos coincide en que las actuales condiciones meteorológicas son favorables para el desarrollo de este sistema en el corto plazo.
De confirmarse su evolución a tormenta tropical, Alvin marcaría el comienzo de la temporada 2025 en el Pacífico mexicano, que de acuerdo con el pronóstico conjunto del SMN y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), contempla entre 16 y 20 ciclones en este océano, de los cuales al menos 10 podrían alcanzar categoría 3 o superior. En el Atlántico se esperan entre 13 y 17 sistemas tropicales.
Entidades más visitadas por huracanes
Históricamente, en los últimos 61 años, cinco entidades concentran la mayor cantidad de impactos por ciclones tropicales en México: Baja California Sur, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas.
Su alta exposición se deriva de su ubicación geográfica, ya sea a lo largo del litoral del Pacífico o del Atlántico, zonas por donde suelen desplazarse e intensificarse tanto tormentas como huracanes.
La región del Pacífico sur, donde hoy se localiza la zona de baja presión, es considerada de alto riesgo ciclónico. Un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) destaca que el elevado calor oceánico pueden acelerar la intensificación de sistemas tropicales.
Ejemplo claro de lo anterior fue el huracán Otis, en octubre de 2023, que en menos de 24 horas pasó de depresión a categoría 5 antes de impactar Acapulco, Guerrero, México.
La otra zona crítica de formación se ubica en el Mar Caribe occidental, en el Atlántico, donde también pueden gestarse ciclones con rápida evolución.
El SMN y el NHC seguirán de cerca el comportamiento de esta baja presión, que podrían traer lluvias a regiones afectadas por la sequía.
Fuente: UnoTV
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