• Sáb. May 28th, 2022
  • La pasión: atributo indispensable para los agrónomos

  • Un pionero del biocontrol en México

  • Autor de un manejo eficiente de Asperisporium caricae en papaya

La entrega por investigar, invirtiendo sus mejores esfuerzos, pero comprometido en ayudar a los productores mexicanos a resolver sus dificultades cotidianas y nuevas en la producción de alimentos, es el atributo que ha permeado la vida profesional de Gil Virgen Calleros.

     El responsable del laboratorio de Fitopatología de la Universidad de Guadalajara, profesor investigador del Departamento de Producción Agrícola de la misma institución, relata para Agro Excelencia qué lo ha impulsado a mantenerse casi 25 años dedicado a la investigación agrícola en México.

Fusarium en papaya

Nuestro entrevistado realizó investigaciones de papaya en Colima, colaborando en el establecimiento de las bases para el manejo fitosanitario de este cultivo.

     «Fusarium oxysporum es uno de los hongos que afecta al sistema radicular de las plantas en papaya. La biología de estos hongos es relativamente sencilla, pero no es tan fácil manejarlo.

     »Una de las prácticas que recomendamos para Fusarium oxysporum es manejar el pH del suelo: 5.5 es nivel el óptimo, eso significa que, si subimos o bajamos, el hongo será menos severo en su ataque a la planta».

Descubre nuevo fitopatógeno

«En 2008 surgió un patógeno nuevo y desconocido en el cultivo de la papaya: pensaban que era una bacteria porque desarrollaba síntomas parecidos a las manchas bacterianas. Al estudiar al patógeno bajo el microscopio notamos que no era una bacteria, sino un hongo.

     »Este patógeno era mucho más agresivo en variedades con cierto tipo de genes que manifiestan la mayoría de las papayas comerciales, las cuales tienen origen brasileño. Hay variedades asiáticas que resisten este hongo por carecer del gen de susceptibilidad.

     »Tras la investigación resolvimos cómo manejar este hongo y enseñamos a los productores cómo muestrear, cuáles son las condiciones del patógeno, en qué época del año iba a aparecer con mayor severidad la enfermedad y qué deberían aplicar. Hoy los productores de papaya pueden convivir con Asperisporium caricae, nombre de este patógeno como es conocido hoy por los especialistas en enfermedades de plantas.

     »Considero que este ha sido uno de mis mayores aportes al campo mexicano: generar un esquema de manejo eficiente de Asperisporium caricae en papaya».

Pionero mexicano en el control biológico

Nuestro entrevistado comparte con los lectores de Agro Excelencia recuerdos de su primera experiencia profesional. Esta ocurrió en 1986 tras egresar de la licenciatura en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, de Saltillo, Coahuila. Un amigo suyo le invitó a laborar para la Unión Agrícola de la Costa de Jalisco, quienes, le informó, buscaban a un parasitólogo.

     «Me entrevisté con ellos y decidieron contratarme. Estuve dos años. Atendía la sanidad de tres cultivos: sandia, melón y tomate. Colaboré incorporando sistemas de riego por goteo: en aquellos años imperaba aún el riego rodado o por inundación.

     »Durante mi primer año de trabajo enfrenté la fuerte presencia de Fusarium en sandía. Empecé a documentarme sobre la enfermedad. Este es un fitopatógeno de mucho tiempo de sobrevivencia, así que por más que hubiera rotación de cultivos, este permanecía en los suelos».

El artículo completo puede encontrarlo en el volumen 43 de revista Agro Excelencia
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