El presente artículo propone que la tecnificación del riego contemple los métodos presurizados y los de gravedad para incrementar la eficiencia del uso del agua durante la aplicación del riego.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el siglo XX las necesidades de agua crecieron seis veces.
La agricultura consume 70 % del agua; mientras que la industria, 22 %; y las áreas urbanas, 8 %. La FAO estableció en 2004 que el derecho humano al agua es prioritario y que esta debe ser suficiente, saludable, aceptable, accesible y asequible.
En los países desarrollados el consumo del agua para fines industriales alcanza 59 %. Por el contrario, en países de ingreso bajo y medio, el gasto promedio es de 10 %, mientras que el agrícola se eleva hasta 80 %.
La superficie agrícola es de aproximadamente 1600 millones de hectáreas (ha) en el mundo. 1320 millones de ellas están en zonas de temporal y 280 millones de ha corresponden a zonas de riego.

El agua y su empleo agrícola en México
De acuerdo con datos de 2021 y 2022 de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), México recibe anualmente casi 1.5 billones de metros cúbicos de agua en forma de precipitación o lluvias.
De esta agua, 71 % evapora y regresa a la atmósfera, 22 % escurre por los ríos o arroyos y 6 % se infiltra en el subsuelo de forma natural y recarga los acuíferos (Conagua, 2023).
La superficie cultivada en México es de 22 millones de hectáreas. De estas, 12 millones corresponden a temporal, 2.8 millones a temporal tecnificado y 7.2 millones a agricultura de riego.
Una hectárea dedicada a la agricultura en México puede cubrir los requerimientos de alimentación de cuatro personas, por lo que con la población actual de casi 130 millones existe un déficit de seis millones de hectáreas.
No obstante, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta la existencia potencial de otras seis millones de hectáreas con aptitud agrícola.
La agricultura de riego en México tiene dos esquemas. Uno de ellos es la gran irrigación conformada por 86 distritos de riego, con una superficie de 3.3 millones de ha; y el otro es el de Unidades de Riego para el Desarrollo Rural, integrado por más de 47 000 unidades de riego y una superficie de 3.9 millones de ha.
Conagua (2023) indica que el uso agrícola del agua tiene concesionados 68 070 millones de metros cúbicos (m3) de agua (76 %) para fines agrícolas.
La agricultura de riego en México aporta más de 3 % del producto interno bruto (PIB) nacional de manera directa y, si se agrega su aportación indirecta, puede alcanzar 12 %.
Escasez de agua
México presenta escasez de agua debido a factores como los siguientes:
- sobreexplotación de fuentes naturales,
- variación de la disponibilidad de agua por efecto del cambio climático,
- incremento de la demanda de agua por efectos de crecimiento poblacional e industrial y requerimientos para la industria, y
- contaminación de cuerpos de agua por desechos de uso urbano, industrial y agrícola.
Por otro lado, para definir la gravedad de la escasez, esta es medida por la disponibilidad anual de agua por habitante de la siguiente forma:
- escasez absoluta cuando el valor del indicador es menor de 500 m3,
- crónica cuando está entre 500 y 1000 m3,
- con estrés entre 1000 y 1700 m3,
- sin estrés cuando es mayor de 1700 m3.
México se encuentra en nivel medio con más de 3000 m3 por habitante. Sin embargo, la variabilidad regional es fuerte y algunas zonas presentan disponibilidad inferior a 1700, como ocurre en áreas del norte del país.
M.C. Marco Antonio González Vázquez
Universidad Autónoma de Sinaloa

El artículo completo está disponible en el vol. 64 de Agro Excelencia
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