• Jue. Dic 2nd, 2021

Alex Ortiz Chávez: convicción y entusiasmo, las claves para enfrentar al campo

  • Comparte desde su experiencia cuáles son los desafíos del manejo orgánico

  • Paciencia, determinación y empatía, elementos esenciales para el éxito agronómico

Vocación y convicción por el campo es lo que debe definir al agrónomo en su quehacer diario, afirma Alex Ortiz Chávez, quien comparte para Agro Excelencia su labor y los secretos de su éxito profesional en la agricultura.

     Nuestro entrevistado, actual jefe de producción en AgroSabino, empresa de producción orgánica establecida en Culiacán, Sinaloa, México, ha estado inmerso en el campo a lo largo de su vida, aspecto que considera ha sido la llave de sus oportunidades profesionales.

     En AgroSabino producen pimiento y minibell orgánico, en 30 hectáreas: siete de minibell y 23 de pimiento o bell pepper, todo bajo mallasombra e invernadero. Adicionalmente tienen cuatro hectáreas de pimiento convencional. Cuentan con aproximadamente siete años de desarrollo desde que esta empresa incursionó al manejo orgánico.

Siempre rodeado por la agricultura

“Nací en una de las cunas de la agricultura, Villa Juárez, Navolato, Sinaloa. Alrededor de donde crecí había principalmente campos agrícolas. La vida de mi papá ha estado dedicada al campo. Él es jefe de lote, con 300 hectáreas a su cargo, de tomate, chiles y berenjena. Estamos hablando como desde 1984 a la fecha, puro campo abierto. Estos terrenos están en Campo Pía, Navolato, Sinaloa”.

      Ese contacto con los campos agrícolas –explica Alex Ortiz–, lo motivó a estudiar agronomía en la Universidad Autónoma de Sinaloa.

      “Desde muy joven me dedicaba a los planteos, andaba regando y fumigando, y si de algo estoy completamente orgulloso es que prácticamente mi vida ha estado al servicio del campo”.

Su primer acierto profesional

Alex Ortiz cursó su carrera en la licenciatura en Ciencias Agropecuarias con especialidad en Protección Vegetal, con excelencia académica: esto lo llevó a conseguir su primer acierto como un profesional.

     “Mi primer trabajo lo conseguí antes de graduarme de la universidad. Egresé en 2009, pero desde el 2008 estaba colaborando en una agrícola”.

      “Realizaba visitas a las agrícolas por parte de este programa para apoyar en programas de monitoreo de plagas. Así llegué a Divemex, una empresa productora de pimientos para exportación, ubicada en Culiacán, Sinaloa”.

Ingresa a AgroSabino

“En Divemex, mi intención era seguir aprendiendo más. Sin embargo, no permanecí mucho tiempo. Al mes fui invitado a laborar en AgroSabino como encargado de producción. ¿Cómo me incorporé a esta empresa? Fue gracias al ingeniero Ramón Pérez Reyes y al maestro Tirzo Godoy. Este último, asesor de Divemex en aquellos años (2008)”.

     “Cuando ingresé a la empresa, el ingeniero Ramón Pérez Reyes observó que entendía la importancia de los monitoreos y cómo efectuarlos, y conocía también las diferentes plagas. Por su lado, el maestro Tirzo sabía de mis aptitudes desde la carrera. De esta manera, me presentaron con Mariano López Valencia, quien finalmente me incluyó en su proyecto de AgroSabino, como encargado de producción”.

      “Al ejercer este puesto, apliqué las experiencias que Mariano López me compartió. En AgroSabino aprendí bastante. Lo primero que te encuentras al ser un profesional es que en la escuela no lo obtienes todo y el campo se convierte en tu último maestro”.

El artículo completo está disponible en el número 35, páginas 14 a 18, de su revista Agro Excelencia

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