• Mar. Sep 21st, 2021

Hidrolizado de pescado: fuente confiable de nutrientes en agricultura orgánica

Yohandri Ruisánchez Ortega
Maestro en ciencias
Universidad Estatal de Sonora
Bustamante Parra Produce

  • El subproducto del sector pesquero es fuente de nitrógeno, fósforo y potasio

  • Es capaz de estimular el crecimiento de las plantas, aumentar el rendimiento del cultivo y mejorar las condiciones microbianas del suelo

El mal manejo de desechos genera contaminación en agua superficial y subterránea, cambios en las condiciones químicas de los suelos y aparición de enfermedades.

     La elaboración de subproductos a partir de desechos de biodiésel, harinas para alimentación de ganado, medicamentos y fertilizantes agrícolas es una alternativa para aumentar el valor agregado de este sector agroindustrial y la disminución de su impacto ambiental.

     El objetivo de este artículo es compartir experiencias en el uso de hidrolizado de pescado en el sector agrícola como fertilizante orgánico.

Desechos de pescado como fertilizantes

Los hidrosolubles de pescado provienen de los desechos de la agroindustria pesquera, a partir de procesos de hidrólisis, es decir, la conversión de proteínas a péptidos y aminoácidos[1]. El proceso de hidrólisis es biológico o químico.

     La hidrólisis biológica es utilizada en la obtención de harinas para la alimentación humana y ganado, así como medicamentos.

     Para los fertilizantes agrícolas se aplica la hidrólisis química, que puede ser alcalina o ácida. En la Figura 1 se puede apreciar un esquema general de la obtención del soluble de pescado.

Fuentes viables de nitrógeno, fósforo y potasio

Los productos comerciales obtenidos por esta vía son fuentes de nitrógeno, fósforo y potasio, así como microelementos y aminoácidos esenciales[2]. Estos tienen la capacidad de estimular el crecimiento de las plantas, aumentar el rendimiento del cultivo y mejorar las condiciones microbianas del suelo.

     La mayoría de estos productos se emplean por el sistema de riego localizado (20 a 30 litros por hectárea) o aplicaciones foliares (1 a 2 litros por hectárea), con una frecuencia de aplicación semanal.

El artículo completo está disponible en el número 39, páginas 27 y 28, de su revista Agro Excelencia.

Descargar vol. 39

[1] Los aminoácidos son las moléculas base de las pretinas; los péptidos son moléculas formadas por la unión de varios aminoácidos.

[2] Aminoácidos que el propio organismo no puede sintetizar por sí mismo, es decir, que solo se pueden obtener mediante fuentes externas, como el alimento.