Los tensiómetros, herramientas confiables

si se utilizan adecuadamente y si se les aplica un mantenimiento correcto

Enrique Muñoz de Morate. Doctor Ing. Agrónomo

Consultor independiente

Las plantas tienen enormes necesidades de agua con relación a su tamaño. El líquido elemento es necesario suministrarlo no solo para garantizar su composición interna (80% de su peso es agua), sino para cubrir sus necesidades de vaporización a la atmósfera —vía estomas—, y que representa más del 95% del agua absorbida a lo largo de su vida.

En este artículo se explicará cómo normalizar la operación de medición con el uso de tensiómetros y su correspondiente mantenimiento.

¿Cuándo debe regarse?

Se debe regar oportunamente, es decir, cuando la planta lo necesite, y en las cantidades necesarias, antes de que haya sufrido estrés. Existen diversas maneras de identificar el momento, y la dotación óptima. Mencionaremos algunas de ellas, pero nos centraremos en el uso de tensiómetros.

  1. Midiendo los factores externos que influyen en la absorción del agua por parte de la planta, y su interrelación: temperatura, radiación, humedad relativa, etcétera.
  2. Mediciones directas (cultivos hidropónicos), a través de balanzas en unidades de cultivo o Bandejas de Demanda Inteligentes (BDI), utilizadas para alcanzar un drenaje medio ideal en todos los riegos.
  3. Midiendo modelos interpretables (uso del tanque evaporimétrico clase A). Este último, como se sabe, sirve para medir la evaporación efectiva de agua libre, es decir, la cantidad de agua perdida por haberse convertido en vapor, durante un cierto periodo de tiempo.
  4. Tensiómetros (suelo).

Tensiómetros

Los tensiómetros son elementos seguros de medición, si se utilizan adecuadamente y se realiza un mantenimiento correcto. Estos son instrumentos que, como es del conocimiento del lector, permiten medir la humedad del suelo.

Se recomienda, para su correcto uso en la horticultura, establecer una única estación en cada sección de riego independiente. Esta debe contar con tres tensiómetros de tres profundidades (15, 30 y 45 cm) y asegurarse de normalizar la operación de establecimiento, lectura y mantenimiento.

El artículo completo está disponible en el número 12, páginas 18-20, de su revista Agroexcelencia.

Descargar Vol. 12

Deja un comentario:

POST RELACIONADOS