Clave en la nutrición de los cultivos orgánicos: la secuencia bioquímica

Alejandro de la Fuente Prieto. Ingeniero agrónomo

Consultor independiente

  • En la producción orgánica, la nutrición contribuye al control fitosanitario

La nutrición en cultivos orgánicos depende en gran medida de la actividad biológica del suelo. Sin embargo, los organismos encargados de realizar esta actividad biológica también tienen requerimientos nutricionales. Pero, a diferencia de los animales, bacterias y hongos demandan minerales que no necesariamente cubren a través del consumo de la materia orgánica, sino que los toman del medioambiente y, en el proceso, los ponen a disposición de las plantas.

            En los sistemas de producción orgánica, la nutrición contribuye al control de plagas y enfermedades.

            La nutrición vegetal se basa en 17 elementos esenciales y otros elementos traza o microelementos (cobre, zinc, selenio; en total son 12). Estos no solo deben estar presentes en cantidad, sino precisar con exactitud sus proporciones y vigilar sus relaciones mutuas entre ellos.

            En la nutrición orgánica no se utilizan fuentes de nutrientes de alta concentración y alta disponibilidad. Este tipo de nutrición se basa en enmiendas consideradas de lenta liberación, donde los encargados de poner a disposición estos nutrientes son los microorganismos del suelo que conforman la red trófica o red alimenticia. Es por ello indispensable un seguimiento apropiado de la nutrición orgánica, para tener los nutrientes en cantidad, tiempo y forma.

            En este artículo se detallarán cuáles son los principales elementos para lograr las mejores condiciones de un suelo sano y productivo.

Requerimientos minerales para la construcción de un suelo ideal

Es necesario que los nutrientes estén presentes en cantidad apropiada y dentro de ciertas relaciones mutuas, porque ellos definirán las características físicas y químicas del suelo, y proporcionarán las condiciones necesarias para la activación y el desarrollo de la actividad biológica del suelo. No importa si se hallan en estado soluble o solo potencialmente soluble: la actividad biológica del suelo será la encargada de alimentar al cultivo.

            Lo anterior se consigue mediante dos análisis: uno de fertilidad (prueba de Albrecht/Mehlich 3) para la determinación de los nutrientes existentes, y otro con el fin de precisar el porcentaje de saturación de bases de la Capacidad de Intercambio Catiónico del suelo (prueba de acetato de amonio con pH 8.2).

El artículo completo está disponible en el número 11, páginas 19-21, de su revista Agroexcelencia.

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