spot_img

¿Son las abejas resistentes a imidacloprid?

Publicado:

  • Las obreras de invierno son capaces de resistir cierto nivel del conocido insecticida

  • Las abejas melíferas tienen mecanismos fisiológicos para contrarrestar factores químicos estresantes

Las abejas melíferas de invierno tienen mejor capacidad para resistir los efectos del imidacloprid, un insecticida ampliamente utilizado en el control de insectos chupadores.

     Investigadores del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) encontraron que el consumo de un jarabe con imidacloprid no afectó su supervivencia durante el estudio.

¿Qué es el imidacloprid?

El imidacloprid es un producto fabricado a partir de la nicotina. Las abejas melíferas pueden encontrarse con restos de imidacloprid, mientras se alimentan en el campo o a través de productos de colmena contaminados.

     «Aunque la toxicidad del imidacloprid para las abejas melíferas es una preocupación para los apicultores y agricultores, nuestros resultados brindan buenas noticias: las abejas melíferas de invierno tienen mecanismos fisiológicos no reconocidos para contrarrestar los efectos de los insecticidas», explicaron Miguel Corona y Mohamed Alburaki, investigadores del Laboratorio de Investigación de Abejas del ARS.

Abejas resistentes

El estudio evaluó las diferencias en los comportamientos de la dieta de las abejas melíferas de verano e invierno en un entorno de laboratorio controlado. Los investigadores proporcionaron dosis subletales del jarabe con imidacloprid a las abejas según fuera necesario.

     Las abejas de invierno mostraron una preferencia por consumir jarabe mezclado con imidacloprid en lugar de jarabe de azúcar sin tratar, mientras que las abejas melíferas de verano tomaron la decisión segura y evitaron consumir el jarabe mezclado cada vez.

     Según Corona, es necesario estudiar las diferencias en las dietas de las abejas melíferas de verano e invierno para diseñar métodos que ayuden a su conservación.

Variantes de verano y de invierno

Las colonias de abejas melíferas sobreviven a las diferencias estacionales extremas de temperatura al producir dos fenotipos estacionales de obreras: abejas de verano e invierno.

     Estos fenotipos estacionales difieren significativamente en sus características de comportamiento, en su susceptibilidad a las enfermedades y su capacidad para manejar sustancias venenosas.

     «Las abejas de invierno y las abejas de verano sufren alteraciones fisiológicas al enfrentar los drásticos cambios estacionales de temperatura y la disponibilidad de recursos nutricionales: las abejas de invierno de larga vida están adaptadas para tolerar niveles más altos de factores químicos estresantes», explicaron los científicos.

     Aunque los resultados del estudio muestran que las abejas de invierno podrían tolerar una mayor intoxicación por imidacloprid, aún son susceptibles a concentraciones más altas de este insecticida en entornos de campo, afirmaron Corona y Alburaki.

Fuente: USDA

Artículos relacionados

spot_imgspot_img

Articulos recientes

spot_img