• Sáb. May 28th, 2022

Ácaros en aguacate y frutillas, alternativas para su control

Braulio Alberto Lemus Soriano. Maestro en ciencias
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

  • Ácaros fitoseidos y hongos entomopatógenos, tecnologías biológicas eficaces contra estos arácnidos en frutillas

  • Se recomienda el monitoreo en cinco de oros, zigzag o guardia griega

En el cultivo de aguacate, los ácaros del género Oligonychus son unos de los principales problemas fitosanitarios.

     El ácaro café Oligonychus punicae inicia su daño con puntos rojizos que se distribuyen e incrementan por toda la hoja hasta llegar a ocasionar un bronceado total.

     El ácaro cristalino Oligonychus perseae (Tuttle, Baker y Abatiello) se hospeda en el haz de las hojas de cualquier edad, principalmente en las nervaduras laterales de las que se alimenta al succionar la savia. Este ácaro se protege con una seda y forma numerosas colonias originan puntos de tejido muerto, obstruyendo la fotosíntesis.

Estrategias de control para ácaros en aguacate

Control químico. Para el control de ácaros en aguacate es recomendable el uso de abamectina, fenproximate, spirodiclofen, entre otros, a las dosis indicadas en la lista de plaguicidas autorizados por la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM).

     Su uso debe considerar las rotaciones de acuerdo con los mecanismos de acción sugeridos por el Comité de Acción contra la Resistencia a Insecticidas (IRAC) para minimizar la resistencia a insecticidas.

¿Qué ocurre en las frutillas?

En el caso de las frutillas (arándano, frambuesa, fresa y zarzamora) se ha documentado la presencia de ácaros fitófagos, especialmente la araña roja, el ácaro de dos manchas o dos puntos (Tetranychus urticae) que afectan a las frutillas.

     En el cultivo de zarzamora, otro ácaro de importancia económica es Acalitus sp. Este se aloja detrás de las drupeolas del fruto vive y se alimenta entre las yemas. Suelen estar bajo grietas y hendiduras de las yemas, botones florales o incluso en los frutos maduros. Las drupeolas son las pequeñas bayas carnosas, o drupitas, que componen la zarzamora y frambuesa.

     El ácaro del ciclamen (Phytonemus pallidus) y el ácaro blanco (Polyphagotarsonemus latus) causan incidencias graves en los cultivos de fresa y zarzamora, respectivamente.

     Los síntomas típicos de P. latus comprenden la malformación y distorsión del crecimiento aéreo de la planta. Tiene una preferencia por los tejidos vegetales jóvenes y en desarrollo, como las yemas apicales, las hojas jóvenes y las yemas florales. Se alimentan sobre todo de la base de la hoja. Por ello, la hoja se vuelve marrón y sus bordes se enrollan. Un síntoma típico de un ataque es la aparición de bordes de color café oscuro en la base de las hojas jóvenes (necrosis).

Métodos de control en frutillas

Control biológico. Los fitoseidos que pueden ser liberados o se pueden encontrar de manera natural en los cultivos es un buen instrumento de control. Por esta razón, se sugiere prestar seguimiento no solo a las poblaciones de fitófagos, sino también de ácaros depredadores.

     Otra alternativa son los hongos entomopatógenos, como Hirsutella thompsonii. Estos invaden el cuerpo del ácaro hasta matarlo. Sobre este liberan esporas para seguir infectando otros ácaros. Su dispersión es sencilla por la cercanía entre colonias.

El artículo completo puede encontrarlo en el volumen 43 de revista Agro Excelencia
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