La mancha bacteriana del tomate, causada por Xanthomonas euvesicatoria pv. (variante) perforans, es una de las enfermedades más devastadoras en los cultivos de tomate a nivel mundial, incluido México.
Esta patología origina manchas foliares, que luego ocasionan defoliación y lesiones en frutos, lo que reduce su calidad comercial y disminuye los rendimientos, lo que afecta los bolsillos de los productores.

Patógeno con resistencia
Hasta ahora, el control más empleado ha sido el uso de bactericidas a base de cobre, administrados de manera preventiva y curativa en aplicaciones periódicas. Sin embargo, en los últimos años se han detectado cepas de X. perforans con tolerancia al cobre, lo que ha mermado la eficacia de estos productos y ha obligado a los investigadores a buscar nuevas soluciones químicas.
En respuesta a esta necesidad, especialistas de la Universidad de Florida, Estados Unidos, evaluaron el ácido hexanoico como alternativa de control frente a cepas tolerantes al cobre de Xanthomonas euvesicatoria pv. perforans en tomate indeterminado.
¿Qué dosis emplearon?
El ácido hexanoico inhibe el crecimiento de la bacteria con 512 miligramos por litro (mg/L) y tiene acción bactericida con una dosis de 1024 mg/L, valores inferiores a los obtenidos con sulfato de cobre: 1024 mg/L y 2048 mg/L, respectivamente.
Además, el ácido hexanoico alcanzó actividad bactericida en tan solo una hora a concentraciones de 512 y 1 024 mg/L, lo que indica eficacia de acción frente a las poblaciones de X. perforans.
Ensayos en invernadero
En condiciones de invernadero, la aplicación foliar de ácido hexanoico a 512 y 1024 mg/L, dos días antes de la inoculación con X. perforans, redujo la severidad de la enfermedad.
Estos tratamientos superaron al testigo sin tratar y al tratamiento comercial de hidróxido de cobre más mancozeb.
Los especialistas señalan que el ácido hexanoico podría integrarse en estrategias de manejo integrado, combinado con otros productos o cultivares de tomate más tolerantes, antes de considerarse un sustituto definitivo del cobre.
Investigaciones futuras deberán optimizar dosis, formulaciones y esquemas de aplicación para maximizar su eficacia agronómica y económica en el campo.
Fuente: Agriculture

