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Portainjertos y principales variedades de cítricos comerciales

Las plantas de cítricos se propagan asexualmente mediante injertos, con un portainjerto en lugar de semillas, tanto en huertas comerciales como en usos ornamentales o familiares. La planta citrícola está formada por la variedad y el portainjerto.

La selección del portainjerto permite superar situaciones adversas que puedan limitar el desarrollo del cultivo y afectar su potencial productivo. El portainjerto puede ofrecer tolerancia a la salinidad, al encharcamiento, a la sequía y a enfermedades como la gomosis y el virus de la tristeza de los cítricos (VTC).

Portainjertos en cítricos

Elección correcta

Elegir el portainjerto adecuado es necesario en el establecimiento de huertos comerciales, ya que una selección incorrecta puede tener consecuencias económicas desfavorables y llevar al fracaso la producción.

El portainjerto forma parte del sistema radicular, responsable de la absorción de agua y nutrientes, y permite el crecimiento de la variedad en determinadas condiciones ecológicas, confiriendo tolerancia a enfermedades.

El portainjerto influye en más de 20 características de una variedad, incluyendo vigor, tamaño, tolerancia al frío, adaptación a suelos específicos, tolerancia a enfermedades, productividad y calidad de la fruta. No existe un portainjerto ideal, pero su elección debe basarse en los factores limitantes de la producción, según el objetivo (fruta fresca o industria) y la zona.

Muchos portainjertos pertenecen al género Citrus, como el limón Volkameriana y la mandarina Cleopatra; otros son híbridos entre Poncirus y Citrus, como los citranges Carrizo y Troyer.

Este artículo presenta los portainjertos utilizados en Sinaloa para la producción de cítricos, las principales variedades establecidas y cómo adecuada.

Relevancia de los portainjertos en la citricultura

El portainjerto es esencial en la citricultura, ya que facilita la absorción y transporte de agua y minerales, además de almacenar, sintetizar y transportar reguladores de crecimiento. Coordina actividades mediante señales químicas y hormonales, y brinda anclaje al suelo. Estos factores influyen en el crecimiento de la planta, la producción y la calidad de los frutos.

Los portainjertos permiten la adaptación a diversas condiciones de suelo y clima. Afectan más de 20 características, como el tamaño del árbol, profundidad de enraizamiento, tolerancia a heladas y salinidad, y resistencia a nematodos y enfermedades. También influyen en el rendimiento, tamaño, textura, calidad y tiempo de madurez de la fruta.

Historia del uso de portainjertos en México

El naranjo agrio (Citrus aurantium L.) fue popular en la citricultura mundial por su adaptación a diferentes tipos de suelos, longevidad de los árboles y buena calidad de la fruta. Es tolerante a patógenos de la raíz, pero susceptible al virus de la tristeza de los cítricos (VTC), lo que causó grandes pérdidas en España, Brasil y Argentina.

En México, el naranjo agrio es el principal portainjerto en plantaciones antiguas, pero la aparición del VTC en la década de 1990 del sigo XX llevó a promover otros portainjertos tolerantes. La Norma Oficial Mexicana NOM-079-FITO-2002 exige el uso de portainjertos distintos al naranjo agrio y material certificado libre de virus para nuevas plantaciones.

Los portainjertos promovidos incluyen trifoliados como Carrizo, Troyer, Swingle y C-35, y unifoliados como Volkameriana, limón rugoso, Macrophylla, Amblycarpa y Cleopatra. La elección debe basarse en las condiciones del suelo y factores fitosanitarios.

Dr. Héctor San Martín Mathei

M.C. Ernesto Sánchez Sánchez

Universidad Autónoma de Sinaloa

El artículo completo está disponible en el volumen 68 de Agro Excelencia

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