La preestimulación del tomate aumenta sus mecanismos de resistencia frente a plagas. Beauveria bassiana, un hongo entomopatógeno, puede preparar respuestas defensivas del cultivo, al incrementar su resistencia al estrés causado por fitófagos, como la mosquita blanca (Bemisia tabaci).
Un estudio de la Universidad del Suroeste de Yibin, China, mostró que cuatro genes de defensa se sobrerregularon tras la aplicación de B. bassiana. Estos fueron el gen formador de pin 2 (PIN2), la proteína relacionada con la patogénesis 2 (PR2), la fenilalanina amonio-liasa (PAL) y la proteína quinasa activada por mitógenos 3 (MPK3), siendo PAL el gen de mayor expresión.

Mayor activación de genes de defensa
La combinación de la inoculación con el hongo y la alimentación de B. tabaci generó una sobrerregulación, activando genes de defensa relacionados con la síntesis de compuestos fenólicos.
Estos compuestos incluyen flavonoides, taninos, ligninas y ácidos fenólicos, los cuales actúan como antioxidantes, fortalecen las paredes celulares y contribuyen a la defensa contra patógenos e insectos.
Según el análisis, B. bassiana activa las vías de los fenilpropanoides, moduladas por jasmonatos. El ácido jasmónico regula las respuestas de defensa frente a fitófagos y patógenos, promoviendo la producción de metabolitos secundarios, cierre estomático y síntesis de proteínas defensivas.
Mejoran la inoculación
Además, se observó un aumento en la capacidad antioxidante del tomate, reflejado en la coloración en las hojas. Estas respuestas son inocuas a la planta, lo que posiciona al hongo como un recurso útil para el manejo de plagas.
Tras siete días de tratamiento con B. bassiana, los tomates mostraron la mayor sobrerregulación génica, superando los resultados de los días 3 y 14. Esto revela el momento óptimo para su aplicación.
Al ser asperjado sobre las hojas, el hongo logró una eficiencia de colonización de 100 % en 14 días y mostró capacidad de desplazarse dentro de los tejidos vegetales.
Los investigadores señalan que el uso de B. bassiana como estimulante exógeno aumenta las defensas naturales del tomate frente a plagas como B. tabaci, por lo que sugieren un posible ahorro en otros productos para la protección de los cultivos.
Fuente: Journal of Fungi

