La deficiencia de magnesio (Mg) afecta el rendimiento de tomate cultivado en invernaderos durante el invierno.
Un estudio de la Universidad Agrícola de Qindgao, China, exploró cómo la temperatura del suelo y la aplicación de fertilizantes de potasio (K) influyen en la absorción de nutrientes y el rendimiento del fruto.

Obtienen mayor rendimiento de tomate
El experimento comparó suelos sin calefacción (control) y suelos con calefacción eléctrica, combinados con tres niveles de fertilización con óxido de potasio (K₂O) en dosis de 180, 580 y 980 kg por hectárea. Los resultados revelaron que calentar el suelo incrementó la temperatura promedio en 2.1 °C durante el día, lo que tuvo un efecto positivo en las plantas.
La concentración de magnesio en las hojas aumentó 21 %, pasando de 6.86 a 8.32 gramos (g) por kilogramos (kg), mientras que los niveles de clorofila subieron 12 %, de 1.25 a 1.40 miligramos por gramo.
El rendimiento de los frutos mejoró 5.5 %, alcanzando 158.2 toneladas por hectárea frente a las 150 toneladas en el control. Sin embargo, se detectó una disminución de 10 % en la concentración de potasio en las hojas (de 29.4 a 26.3 g/kg) en los suelos con calefacción.
Relación magnesio-potasio
El estudio destacó que, en suelos sin calentar, existe una relación negativa entre las concentraciones de potasio y magnesio (Mg) en las hojas. Este fenómeno, conocido como antagonismo iónico, se agrava por las bajas temperaturas, ya que estas favorecen la absorción de potasio por las raíces, limitando la disponibilidad de magnesio para las plantas.
La calefacción del suelo podría mitigar la deficiencia de magnesio en invernaderos durante el invierno, mejorando la salud de las plantas y la productividad. Los investigadores sugieren determinar métodos de calefacción más económicos y la aplicación de fertilizantes de magnesio como complemento para cultivos intensivos.
Fuente: Agronomy

