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Raymundo Saúl García Estrada: proactivo para resolver enfermedades de impacto económico

Raymundo Saúl García Estrada es un apasionado docente e investigador, con una vocación incansable y gran trayectoria en el área de enfermedades de las plantas. Su labor ha estado enfocada en hortalizas.

Él es investigador responsable del área de fitopatología en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, unidad Culiacán y miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1, del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías. Raymundo comparte sus vivencias y motivaciones en beneficio del agro mexicano.

Raymundo Saúl García.

El cáncer bacteriano

Raymundo García aborda una de las enfermedades más fuertes para los productores hortícolas de Sinaloa, que emergió hace dos décadas: el cáncer bacteriano, ocasionado por la bacteria Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis.

 «En el 2004 resurgió con fuerza el cáncer bacteriano. Con el tiempo, se llegaron a determinar muchas características de la bacteria, como síntomas que no estaban descritos en los manuales de fitopatología, así como tratamientos».

«Esta bacteria usualmente viene dentro de la semilla. Como estrategia inicial de manejo, se capacitó a muchos productores para identificar la sintomatología inicial, y puedan detectar la bacteria a tiempo y tener rango de acción».

«Para el control de Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis, una de las principales acciones que se puede realizar es la eliminación de la bacteria de la parte interna de la semilla».

«Esta bacteria, a diferencia del virus café rugoso del tomate, viene en la parte interna de la semilla y el virus café rugoso del tomate en la parte externa de la semilla. Entonces, con tratamientos a base de calor húmedo, con baños María, es posible mitigar las bacterias. Se somete a la semilla a una temperatura de 50 grados centígrados durante 20 minutos. Esto es suficiente para contrarrestar la carga bacteriana».

«Posteriormente, es posible utilizar desinfectantes, como cloro, triple sal potásica, leche bronca, entre otros para eliminar al virus café rugoso».

«Para verificar la efectividad de estos métodos hemos realizado mediciones precisas, mediante qPCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa en tiempo real, técnica molecular para identificar microorganismos) y otras pruebas moleculares de laboratorio para monitorear la carga bacteriana. Así, fue posible determinar cuáles eran los mejores métodos».

Prevención de la enfermedad

«En la actualidad, para prevenir la presencia del cáncer bacteriano la clave es verificar que la semilla venga libre de los patógenos. Esta acción debe ser combinada con monitoreo constante, para localizar plantas con síntomas y proceder a eliminarlas».

«Para lo anterior, es necesario conocer los síntomas que produce Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis. Estos inician con manchas amarillas en las hojas inferiores de la planta, las que están casi pegadas al suelo. Dichas manchas se van secando poco a poco, hasta darle a la hoja un aspecto deshidratado o seco».

«Estas manchas o síntomas parecidos a la deshidratación también se presentan en las áreas de goteo del agua de lluvia o de la acumulación de agua condensada o de neblinas. Estos son los principales puntos a buscar».

Con estos síntomas presentes, Raymundo explica que es posible identificar oportunamente la presencia de la bacteria para proceder al manejo de la planta. Ya sea retirando la planta enferma o cuarentenando zonas de cultivo. Con esto se busca minimizar los daños que ocasiona la enfermedad a la producción del cultivo.

Raymundo Saúl García.

Rompe cuarentena con Japón

Otro de los logros de Raymundo García se empezó a gestar durante 2006, cuando la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades) le solicitó estudios en tomate para un hongo, Peronospora tabacina.

«El objetivo era romper con una cuarentena que Japón levantó hacia los tomates de México desde 1942, imposibilitando la exportación al país del sol naciente».

«Con investigaciones, se corroboró que el hongo no afecta a los cultivos de tomate, con todos sus híbridos autorizados. Con estos datos se hizo la demostración ante el Ministerio de Japón, quienes enviaron a científicos japoneses para corroborar la información».

«Para ese mismo año (2006) rompimos la cuarentena de décadas para los tomates mexicanos. Desde entonces, México puede exportar tomates a Japón. Ahora estamos por replicar esta acción, pero en el cultivo de bell pepper, en todas sus variedades.

El artículo completo está disponible en el volumen 58 de Agro Excelencia (pp. 16-20)

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