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Extracto de rosa: control eficaz contra nematodos

El nematodo agallador (Meloidogyne incognita) afecta a cultivos como tomate, reduciendo rendimientos. Investigadores de la Universidad de Tesalia, en Grecia, evaluaron extractos acuosos de pétalos de rosa (Rosa damascena) obtenidos por sonicador como alternativa natural a los nematicidas convencionales.

En ensayos de laboratorio con juveniles J2 (etapa infectiva), el extracto de rosa mostró una potente actividad paralizante. A las 72 horas de inmersión, se alcanzó una concentración efectiva media de 2.66 mL de extracto por cada 100 mL de agua.

Extracto de rosa

Consiguen parálisis total de nematodos

La eficacia máxima observada fue de 100 % de parálisis irreversible, lo que equivale a mortalidad total de los nematodos expuestos. A las 24 horas, la concentración efectiva media fue de 25.8 mL de extracto; a las 48 horas bajó a 11.06 mL.

El análisis químico del extracto identificó compuestos con actividad nematicida conocida, como citronelol (21.3%), alcohol feniletílico (20.7%) y geraniol (9.3%). El hidrolato de rosa (subproducto de la destilación) también resultó efectivo, con una concentración efectiva media de 4.94 mL a 72 horas y eficacia máxima de 91 %.

Este extracto, preparado con pétalos secos y agua mediante sonicador (equipo de ultrasonido accesible en laboratorios), ofrece una herramienta de bajo costo y nula toxicidad ambiental.

Al ser un subproducto alimenticio, califica como «sustancia básica» sin restricción de uso en agricultura orgánica, afirman los investigadores.

Daños de Meloidogyne incognita en tomate

El nematodo agallador (Meloidogyne incognita) es una de las principales amenazas para el cultivo de tomate a nivel mundial. Sus daños se traducen en pérdidas de rendimiento que oscilan típicamente entre 25 y 50 % en tomate, y de 18 a 35 % en producción saladette y otras variedades, en regiones tropicales y subtropicales.

En condiciones de alta infestación, las pérdidas pueden superar el 80 %, especialmente cuando el nematodo predispone a la planta a otras enfermedades como el tizón temprano.

Los síntomas característicos incluyen crecimiento atrofiado, amarillamiento de hojas (clorosis) y marchitez en horas de calor. En las raíces se forman agallas o nódulos característicos, que desorganizan el sistema radical y limitan severamente la absorción de agua y nutrientes. Esto afecta tanto la cantidad como la calidad del fruto, reduciendo su valor comercial.

El umbral de daño es muy bajo: densidades de apenas 20 juveniles (J2) por 500 cm³ de suelo ya pueden causar pérdidas significativas. Por ello, controlar a M. incognita es necesario para asegurar la rentabilidad del cultivo de tomate.

Fuente: Plants