El gobierno de México ha dejado sin efecto las restricciones a la importación de maíz genéticamente modificado para consumo humano. Esto, resultado de perder una disputa comercial contra Estados Unidos bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a finales de 2024.
La decisión fue oficializada mediante un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación por la Secretaría de Economía, el 5 de febrero de 2025.

Continúa el empuje
A pesar de esta medida, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró su compromiso con la protección del maíz nativo. Por ello, anunció una reforma constitucional para prohibir la siembra de maíz transgénico en territorio nacional.
«Vamos a cambiar la Constitución, por eso la reforma ya fue enviada al Congreso de la Unión», señaló la mandataria durante su conferencia matutina en referencia a la iniciativa, el 5 de febrero.
Sheinbaum destacó que los titulares de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación se reunirán con integrantes del movimiento «Sin maíz no hay país» para lograr consenso en torno a la reforma constitucional.
La iniciativa busca garantizar que el cultivo de maíz en México se mantenga libre de organismos genéticamente modificados, en un esfuerzo por preservar la biodiversidad de las variedades nativas. México conserva aproximadamente 150 razas de maíz criollo
El levantamiento de restricciones a la importación de maíz transgénico ocurre pocos días después de que Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acordaran pausar por un mes la aplicación de aranceles de 25 % a productos mexicanos. Este periodo terminaría el 5 de marzo de 2025. Analistas consideran que dicha medida evitó una afectación económica en ambas naciones.
Trasfondo
El expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) había defendido la prohibición de importaciones de maíz transgénico. Para ello, argumentó riesgos para la salud y la soberanía alimentaria, aunque Washington insistió en que la medida violaba el T-MEC.
En diciembre de 2024, un panel de solución de controversias determinó que México no presentó evidencia científica suficiente para justificar la restricción. Esto llevó al gobierno a acatar el fallo y revertir la política comercial.
México es el mayor importador de maíz amarillo de Estados Unidos, utilizado principalmente en la alimentación de ganado. Aunque el país no produce suficiente maíz forrajero, el gobierno mexicano busca limitar su siembra y proteger la producción nacional de maíz criollo mediante modificaciones a la Constitución.
Fuente: Diario Oficial de la Federación, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

