Las fresas en poscosecha son vulnerables a enfermedades fungosas, causadas por Botrytis, como ejemplo, que merman calidad y vida de anaquel de este alimento.
Para remediar este tipo de enfermedades fungosas, investigadores del Colegio de Agricultura y Silvicultura de Zhenjiang, China, crearon microcápsulas con aceite de árbol de té, elaborado a partir de las hojas del Melaleuca alternifolia, un pequeño árbol originario de Australia.
El propósito de los especialistas fue evaluar su eficacia como agente conservante en fresas refrigeradas, analizando desde sus propiedades físicas hasta su capacidad para preservar el fruto y sus sustancias activas.

Reducen incidencia de pudrición
Para evaluar el potencial conservante, se aplicaron dos métodos de tratamiento en fresas con árbol de té sanas:
- Recubrimiento (dressing): inmersión de los frutos en una suspensión de microcápsulas.
- Fumigación: exposición a vapor de microcápsulas dentro de la cámara de almacenamiento.
Ambos métodos mermaron la incidencia de pudrición. El recubrimiento obtuvo reducciones de infección entre 56 y 81 %, mientras que la fumigación logró descensos de 40 % a 70 %.
Además, las fresas tratadas conservaron mejor su firmeza y peso, mostraron retrasos en la disminución de azúcares naturales y acidez en etapas avanzadas de refrigeración.
También mantuvieron niveles más altos de actividad de enzimas antioxidantes (sustancias que retardan el envejecimiento celular): superóxido dismutasa, catalasa y ascorbato peroxidasa. Las microcápsulas además inhibieron el aumento excesivo de antocianos (pigmento natural responsable de la coloración roja) y frenaron la maduración adicional, prolongando la vida útil del fruto.
El efecto óptimo se logró con 5 gramos de microcápsulas por cada 1.2 litros de espacio de almacenamiento.
Gracias a su origen natural y acción prolongada, estas microcápsulas abren la puerta a soluciones más naturales para la conservación de frutas y hortalizas, mejorando la calidad para el consumidor.
Fuente: Horticulturae

