La oferta reducida y los altos precios del tomate o jitomate en México son consecuencia directa de una reducción de más de 20 % en la superficie sembrada de la hortaliza a nivel nacional.
Dicha reducción ocurrió como respuesta al arancel del 17.09 % impuesto por Estados Unidos el 14 de julio de 2025, sumado a condiciones climáticas extremas que favorecieron plagas y virosis, reveló Manuel Antonio Cázares Castro, presidente del Sistema Producto Tomate.
En entrevista para Agro Excelencia, el líder productor explicó que la decisión de fijar ese arancel generó incertidumbre entre los productores mexicanos. “Mucha gente no sembró y otros que tenían áreas grandes, por ejemplo 50 hectáreas, decidieron sembrar solo 10 y se fueron a cultivos alternativos, como pepino u otras hortalizas”, detalló.

Falta de invierno y plagas
A eso se sumó el cambio climático. “En Sinaloa, Sonora y Baja California prácticamente no tuvimos invierno”, señaló Cázares Castro. Esa condición provocó un aumento de plagas y virus que afectaron los campos, a lo que se añadieron granizadas y lluvias atípicas.
La afectación más fuerte recayó en Sinaloa, el principal abastecedor del mercado nacional. “En Sonora también hubo reducción de área. No pudimos dar la producción que esperábamos. En términos generales, la reducción en los estados productores supera 20 %”, afirmó.
Precios altos
La menor oferta disparó los precios del tomate. “Al incrementarse los precios afecta la canasta básica”, reconoció el líder productor. No obstante, adelantó que la situación comenzará a normalizarse a mediados de junio de 2026.
“Van a empezar las producciones de verano de otros estados. Esperamos que a partir de junio mejore la oferta. De hecho, ya está bajando un poco el precio del tomate”, indicó. Agregó que la reciente helada en Florida también encareció el producto en Estados Unidos, lo que ha presionado aún más los precios en ambos lados de la frontera.
El líder productor pide calma a los consumidores. “En cuanto empiecen a entrar productores de otros estados habrá un volumen importante. Los precios se van a estabilizar de manera que no impacten tanto la canasta básica”.
Relación comercial con EE. UU.
Sobre la tensión comercial por el arancel antidumping en tomate, Cázares Castro fue claro: “Ellos ya se dieron cuenta de que, al hacer eso, se pegan un balazo en el pie ellos mismos. Ahorita está caro en Estados Unidos con esas políticas que el gobierno de Trump está poniendo”.
Subrayó que México no vende por debajo del costo y que existen pruebas de ello. “Siempre estamos negociando. Tenemos abogados en Washington evidenciando que hacemos las cosas correctamente. No encontramos ninguna razón para que se nos asigne un arancel”, sostuvo.
Pese a ello, reconoció que el arancel es “la única amenaza real”, ya que el tomate mexicano es de calidad, seguro y con certificaciones. Actualmente, 85 % de la exportación nacional se dirige a Estados Unidos, y cualquier barrera afecta a ambos mercados.
Bancos ven al tomate como “alto riesgo”
El presidente del Sistema Producto Tomate también alertó sobre la situación financiera del sector. “Los bancos califican a las hortalizas como producto de alto riesgo. Los créditos son difíciles, las tasas de interés elevadas y el tipo de cambio nos pega”, explicó.
Además, los insumos se han encarecido por la guerra y la inflación. “Los fertilizantes subieron mucho, las semillas también. Si siembras para perder, nadie va a querer sembrar”, sentenció. A ello se suma la escasez de agua, aunque destacó que el riego por goteo utilizado en hortalizas es eficiente.
Acercamiento con el gobierno
Cázares Castro informó que ya tuvieron un primer acercamiento con la nueva secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, a quien describió como “una persona con muchas ganas de hacer algo”.
“El objetivo es construir una estrategia para las siguientes temporadas, incentivar la siembra de tomate, especialmente entre pequeños y medianos productores, y lograr que el producto sea rentable para todos”, afirma.
“Vamos a trabajar en equipo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, con la Secretaría de Economía. Queremos que en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) el tomate tenga la solidez suficiente y que se vea que necesita atención para seguir teniendo volúmenes”, concluyó.
