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Reducen efectos del estrés salino en tomate

El estrés salino merma el crecimiento y la productividad de las plantas. Altas concentraciones de sal en el suelo dificultan la absorción de agua y nutrientes, perjudicando el desarrollo del tomate.

Especialistas de la Universidad Tecnológica de Qilu, China, analizaron el uso de Trichoderma asperellum 22043 para mejorar la resistencia de las plantas al estrés salino en tomate.

La investigación analizó cómo este microorganismo influye en el desarrollo de plantas tratadas con concentraciones de cloruro de sodio de 50 y 100 milimoles (mM). Esto es la milésima parte de un mol, unidad de medida empleada en química para contar partículas.

Estrés salino en tomate.

Mejor germinación de semillas

Las plantas de tomate tratadas con T. asperellum 22043 presentaron mayor tasa de germinación de semillas en casi 100 % sin estrés salino y en condiciones moderadas de estrés, y 40 % con alta presencia de sales.

También, obtuvieron mayor altura y contenido de clorofila, en aproximadamente 20 %. La clorofila es el pigmento verde en las hojas partícipe en la fotosíntesis, proceso que convierte la luz en energía usable para la planta.

Modo de acción del hongo

El mecanismo detrás de estos beneficios se relaciona con la capacidad de T. asperellum para modular la respuesta antioxidante de la planta. Es decir, el hongo regula los genes que eliminan a las especies reactivas de oxígeno (ROS, radicales libres que perjudican a las células de la planta), lo que ayuda a reducir el daño causado por su exceso durante el estrés salino.

Los científicos explican que T. asperellum influye en la expresión de genes relacionados con las acuaporinas, proteínas que permiten el paso de agua a las células. Estas son útiles para mantener el equilibrio del sodio en las células, lo que permite a la planta adaptarse mejor a las condiciones de salinidad.

Fuente: Fungi

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