• Jue. Dic 2nd, 2021

Termoterapia, método eficaz para controlar el virus rugoso en semilla

  • Empresas semilleras buscarán ofrecer este 2021 variedades resistentes al ToBRFV

  • Monitoreo constante, la clave de una operación exitosa contra el virus

El virus del fruto rugoso café del tomate (ToBRFV, por sus siglas en inglés) es un fitopatógeno del género de los tobamovirus que se detectó por primera vez en invernaderos de tomate en Israel, durante el 2014, y se ha extendido a diversos países del mundo, entre los cuales está México.

      El virus afecta a los tomates, chiles y berenjenas. Los síntomas de la enfermedad se manifiestan como mosaico, moteado y clorosis en las hojas, las que se contraen, y causa necrosis en pedúnculos, cálices o peciolos.

      Los frutos presentan manchas que varían de color amarillento a marrón, pasando por un estriado color verde según la variedad de tomate infectado; además, aparecen rugosidades en su superficie y la maduración puede ser irregular, por lo que pierden su valor comercial.

     El virus rugoso se trasmite mecánicamente y por semillas infectadas, y no hay cura para la planta infectada mas que el saneamiento por eliminación, por lo que el enfoque de control debe ser uno de prevención. Para este fin, se propone un manejo de cuatro etapas: semilla, plántula, trasplante y poscosecha.

Desarrollan innovaciones tecnológicas para enfrentar el virus

Actualmente hay algunos avances para coadyuvar en la prevención del virus rugoso.

     Hay compañías que están en el proceso de desarrollar híbridos resistentes al ToBRFV, como una empresa de Holanda, que encontró un gen de tomate que proporciona alta resistencia a la enfermedad.

      Una compañía alemana comenzó a finales de septiembre de 2020 un ensayo con variedades de tomate saladette (roma) con resistencia intermedia al virus rugoso. Con esta variedad, se pretende que, a pesar de la presencia del virus, la planta manifieste pocos o ninguno de los síntomas característicos de la enfermedad.

     Una empresa suiza anunció que ofrecerá a principios de 2021 su primera variedad comercial resistente al virus rugoso del tomate.

La semilla, riesgo latente

Para el caso de la semilla, como principal método de trasmisión mundial, la tecnología se centra en eliminar el virus de la testa, la capa externa de la semilla. Este puede venir en dos partes de la semilla: en el endospermo (tejido nutricional formado en el saco embrionario de la semilla), en donde por fortuna se encuentra en muy pocas cantidades y es de muy difícil acceso, y en la testa, en donde viene en grandes cantidades y es más sencillo de controlar.

     Con el fin de eliminar el virus de la testa de la semilla, los investigadores sugieren la aplicación de termoterapia. Este método consiste en someter a las semillas a un tratamiento con aire caliente y seco a exactamente 70 ºC por 48 horas para inactivar el virus. Tras una serie de estudios, con este método no se detectó ni trasmisión del virus ni afectación en la germinación de la semilla.

     Es recomendable que no haya humedad en el proceso, porque esta es capaz de penetrar la semilla, afectando su germinación; por esta misma situación se desaconseja aplicar el método en baño María.

El artículo completo está disponible en el número 37, páginas 27 a 29, de su revista Agro Excelencia

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