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El control de plagas y enfermedades en papayo

En el presente artículo se describen las plagas y enfermedades clave del cultivo de papayo, así como acciones para su manejo integrado.

En México existen varios insectos que pueden ocasionar daños eventuales al cultivo. Los frutos son susceptibles a la mosca del papayo (Toxotrypana curvicauda) y a escamas de las familias Diaspididae y Coccidae.

El follaje es atacado ocasionalmente por la hormiga arriera (Atta mexicana, Atta cephalotes) y el gusano del cuerno o gusano cachón (Erynnis ello), moscas blancas (Aleurothrixus sp., Bemisia tabaci, Trialeurodes vaporariorum y Trialeurodes variabilis), el piojo harinoso del papayo (Paracoccus marginatus), el periquito del papayo (Guayaquila pallescens) y varias especies de chicharritas (Tettigonia prolixa, Tettigonia occatoria, Agallia modesta, Agallia língula, Sogata sp.).

En los últimos años, los ácaros fitófagos (Tetranychus merganser, Tetranychus urticae, Eotetranychus lewisi y Eutetranychus banksi) se han vuelto uno de los principales problemas durante el desarrollo del cultivo.

Varias especies de áfidos (Hemiptera: Aphididae) actúan como vectores del virus de la mancha anular del papayo (PRSV-p), aunque no son especies fitófagas de impacto económico. Por su importancia, se presentará próximamente un artículo específico para el PRSV-p.

papaya

Enfermedades fúngicas en papayo

Distintas enfermedades fúngicas afectan a los órganos de la planta en las diferentes etapas del cultivo. En vivero se presenta la secadera o dampping off (Pythium sp., Fusarium spp., Rhizoctonia sp.), la pudrición de raíz (Phytophthora spp.) en cualquier etapa que existan condiciones de alta humedad.

En el follaje aparece el mildiú polvoriento (Oidium sp.) durante el desarrollo de cultivo. La antracnosis (Colletotrichum sp.) se presenta en flores, frutos y de manera relevante en poscosecha.

Una enfermedad que está adquiriendo importancia económica en México es el bunchy top, ocasionado por el fitoplasma Candidatus Phytoplasma asteris. Actualmente, se han identificado a Micrutalis calva y a la chicharrita Balclutha mexicana como insectos portadores de este fitoplasma. Además, el bunchy top se ha encontrado asociado a algunas plantas arvenses, como el quelite o quintonil (Amaranthus palmeri) y el arroz de monte (Echinochloa colona) (Valadez-Ramírez et al., 2024).

Si no se realizan medidas de control adecuadas, la antracnosis puede ocasionar daños en las diferentes etapas de producción.

Ácaros fitófagos

En años recientes los ácaros se han convertido en el primer problema fitosanitario, por lo difícil que resulta su control. Esto ocurre por las condiciones ambientales como alta temperatura y humedad, pero sobre todo al uso excesivo de plaguicidas.

Cuatro especies de ácaros tetraníquidos, correctamente identificadas, que atacan al papayo son los siguientes: Tetranychus merganser (ácaro rojo), T. urticae (ácaro de dos manchas), Eotetranychus lewisi (ácaro verde) y Eutetranychus banksi (araña texana).

Estas especies se han encontrado distribuidas en diferentes estratos de las plantas de papayo en las planicies costeras de Veracruz, México.

En el caso de T. merganser y T. urticae, ambas especies se establecen en el envés de las hojas. E. banksi se puede encontrar en el haz y E. lewisi en hojas tiernas, por lo que la confunden con el ácaro blanco (Polyphagotarsonemus latus). Sin embargo, ningún miembro de nuestro grupo de investigación ha encontrado a P. latus en papayo.

Los ácaros ocasionan manchas cloróticas en las hojas; en altas infestaciones pueden defoliar la planta y dañar los frutos. Estos artrópodos producen telaraña, la cual sirve como protección a depredadores y como refugio para la oviposición. Además, con ello evitan el contacto con los plaguicidas.

Hay reportes de la existencia de otras especies de ácaros, pero pudieron haber sido originadas por una confusión ante una identificación preliminar mal realizada. Sabemos que las especies más dañinas son T. merganser y T. urticae y pueden atacar desde semillero.

Para su monitoreo, se ha propuesto el muestreo sistemático de ácaros plaga y depredadores. Esto permite la detección temprana de poblaciones de arañas rojas y revisar si sus ácaros depredadores están presentes.

Para ello, se traza una línea diagonal en la huerta de papayo. Se seleccionan 20 plantas en todo el segmento. En cada planta se revisa una hoja completamente desarrollada del estrato superior, donde se cuentan los ácaros plaga y los depredadores, con la ayuda de una lupa de 4 a 10 aumentos.

Si en promedio se tiene menos de 5 ácaros plaga por hoja, o si se encuentra 1 ácaro depredador respecto a 10 arañas rojas o menos, no se realiza ninguna aplicación de acaricida.

Dr. Juan A. Villanueva Jiménez

M.C. M. Escarlet Beristain Moreno

M.C. David Sósol-Reyes

Colegio de Postgraduados, Campus Veracruz

El artículo completo está disponible en el volumen 63 de Agro Excelencia

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