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Prácticas culturales, base para el control de sigatoka negra

La sigatoka negra, causada por el hongo Pseudocercospora fijiensis, reduce la capacidad fotosintética del banano o plátano (Musa spp.), disminuye el rendimiento y afecta la calidad del fruto, generando pérdidas económicas en las zonas productoras.

Esta es una de las enfermedades más destructivas del cultivo de banano debido a su rápida dispersión y elevada severidad bajo condiciones de alta humedad y precipitación. Según De Lapeyre de Bellaire et al. (2010), las condiciones climáticas, particularmente la lluvia y la humedad relativa, influyen en el desarrollo epidemiológico de la enfermedad y en la liberación de ascosporas y conidios.

Sigatoka negra

Buscan opciones de manejo

Pacheco-Gómez (2024) reportó que la liberación semanal de ascosporas presenta una estrecha relación con los periodos de lluvias, incrementando el riesgo de infección en plantaciones comerciales.

Históricamente, el manejo convencional de la enfermedad se basó en el uso intensivo de fungicidas. No obstante, la aplicación continua de ingredientes activos propició la generación de poblaciones resistentes del hongo, además de incrementar los costos de producción y generar impactos ambientales negativos.

Por ello, actualmente se promueve el manejo integrado de la enfermedad, combinando acciones culturales, biológicas, químicas y de monitoreo epidemiológico.

Desarrollo de la enfermedad

La sigatoka negra presenta un ciclo biológico complejo que inicia con la germinación de esporas sobre la superficie foliar y continúa con la penetración del hongo a través de los estomas. Posteriormente se desarrollan síntomas característicos que evolucionan desde pequeñas decoloraciones y estrías hasta manchas negras necróticas con halo amarillento y centros grises o blanquecinos.

El monitoreo epidemiológico es útil para la toma de decisiones en el manejo integrado. El estado de evolución de la enfermedad (EEE) permite predecir el momento adecuado para realizar aplicaciones de fungicidas y evaluar la efectividad de los tratamientos.

Según De Lapeyre de Bellaire et al. (2010), si el EEE no disminuye después de una aplicación, el tratamiento puede considerarse ineficiente debido a factores como mala cobertura, selección inadecuada del fungicida, resistencia del patógeno o niveles elevados de inóculo.

Además, el monitoreo climático de variables como precipitación, humedad relativa, temperatura y evaporación resulta indispensable para anticipar periodos de alto riesgo epidemiológico. Estudios recientes han demostrado que la integración de redes de vigilancia y sistemas de monitoreo en tiempo real mejora significativamente la toma de decisiones para el control fitosanitario (Ceresini et al., 2024).

Manejo cultural y reducción de inóculo

Las prácticas culturales constituyen la base del manejo integrado de la sigatoka negra. Entre ellas, el saneamiento fitosanitario mediante el deshoje periódico reduce la cantidad de tejido infectado y disminuye la fuente de inóculo en el cultivo.

Una acción ampliamente utilizada es la aplicación de urea a 10 % sobre la hojarasca infectada. Esta práctica puede reducir hasta 80 % la liberación de esporas debido a su efecto antiesporulante y a la aceleración de la descomposición del tejido foliar. La aplicación semanal de urea reduce la presión de la enfermedad y complementa otras medidas de manejo.

Asimismo, mantener sistemas de drenaje eficientes y evitar excesos de humedad en el suelo limitan las condiciones favorables al desarrollo del patógeno.

Uso de fungicidas

El control químico continúa siendo una parte dentro del manejo integrado de la sigatoka negra. Los fungicidas protectantes como mancozeb, clorotalonil y propineb actúan inhibiendo la germinación de esporas sobre la superficie foliar.

Por otro lado, fungicidas sistémicos como triazoles, estrobilurinas, carboxamidas y pirimetanil presentan acción curativa y erradicante sobre etapas tempranas del desarrollo del hongo.

Dr. Gilberto Manzo Sánchez

Universidad de Colima

El artículo completo está disponible en el volumen 70 de Agro Excelencia

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