El manejo de Meloidogyne enterolobii, nematodo formador de agallas que afecta al cultivo de tomate, podría fortalecerse mediante la combinación de microorganismos benéficos.
Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicado en la Revista Mexicana de Fitopatología evaluó la interacción entre Purpureocillium lilacinum MTL01 y Bacillus velezensis 83 bajo condiciones de invernadero.

Consiguen mayor floración
Los investigadores realizaron tres experimentos entre 2022 y 2025. El primero currio entre julio y octubre de 2022; el segundo en febrero a junio de 2023, y el tercero entre septiembre 2024 y enero de 2025. Se compararon plantas sin microorganismos, tratamientos individuales con cada agente y la combinación de ambos, tanto en presencia como en ausencia de M. enterolobii.
Los resultados mostraron que la combinación microbiana produjo el efecto más consistente sobre el agallamiento. La reducción alcanzó 66 % en el primer experimento, 78 % en el segundo y 81 % en el tercero. Los tratamientos individuales también disminuyeron la formación de agallas, aunque con respuestas variables entre experimentos.
Además del efecto sobre el nematodo, la aplicación conjunta mostró una tendencia favorable en la floración. El número de flores aumentó hasta 4.3 veces respecto al control en plantas sin nematodos y 1.6 veces en aquellas infestadas con M. enterolobii durante el tercer experimento.
Merman infección por nematodos
El posible aporte de P. lilacinum también se relaciona con su capacidad para parasitar huevos del nematodo. En pruebas de laboratorio, la cepa MTL01 colonizó huevos de M. enterolobii e impidió la eclosión de juveniles, además de mostrar crecimiento micelial asociado con hembras recuperadas de raíces tratadas.
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores señalan que la respuesta del crecimiento vegetativo fue variable y pudo estar influenciada por las condiciones ambientales de cada temporada. Por ello, todavía se requieren estudios que determinen la eficacia, formulación y dosificación de esta combinación en condiciones agrícolas reales.
La investigación plantea así una alternativa biológica para complementar el manejo de M. enterolobii en tomate, especialmente mediante la integración de microorganismos con diferentes funciones y mecanismos de acción.
